Televisión

EL IRLANDÉS: MAFIA CREPUSCULAR

No creo que El Irlandés sea de las peores pelis de Scorsese. Tampoco la mejor. De hecho los directores suelen firmar sus mejores trabajos entre los 25 y 55 años. A los 76 no se tiene la misma energía que a los 40, pero en el caso del amigo Martin no se puede decir que haya perdido el pulso que le ha caracterizado durante toda su carrera.

Obviamente El Irlandés no tiene el ritmo de El lobo de Wall Street ni el poso de Casino. Es una historia crepuscular que parece la secuela de Uno de los nuestros, 40 años después. No se centra tanto en la mafia o en sus asesinatos. No hay tanta sangre. En el fondo es un drama sobre la vejez y la soledad. Decisiones vitales  que afrontan los personajes. El que interpreta Robert de Niro, por ejemplo, parece que ni siente ni padece, pero cuando llega el final de sus días se arrepiente de algo en su relación con Jimmy Hoffa.

Imagen “El Irlandés”

Hay decisiones artísticas con las que cuesta comulgar. Por ejemplo esos efectos visuales con CGI que rejuvenecen a los personajes, pero les restan credibilidad. Aún con todo, Robert de Niro se echa la peli a las espaldas y Pacino también está bien. Pero Joe Pesci realiza, sin duda, uno de los papeles de su vida. Nunca con menos gestualidad se transmitió tanto.

La opinión tanto de espectadores como de prensa especializada no ha sido demasiado buena. Pero el marketing funcionó para Netflix y consiguió 17 millones de visualizaciones únicas en sólo 5 días. El camino está marcado. Grandes producciones en paralelo a otras pequeñas tipo Historias de matrimonio. La industria del cine está cambiando. Y todos van a tener que adaptarse

&lt;br /&gt;<br />

TRAS JUEGO DE TRONOS… CHERNOBYL


Una vez más HBO ha demostrado que es una cadena habilísima programando. Después de dejarnos huérfanos con el final de Juego de Tronos, han ejecutado una jugada maestra ofreciendo a continuación una gran serie como es Chernobyl. Aunque a priori no compartan público objetivo, las series de calidad enganchan. Y Chernobyl es tan buena que se ha convertido ya en la mejor evaluada de la historia en IMDB con un 9,6 sobre 10.

Una de las razones de este éxito puede residir en que no se trata de una historia de catástrofes al uso. Es una serie de sentimientos. De cómo un accidente afecta a la gente. La central nuclear es sólo el telón de fondo. Un telón muy potente, claro. Pero impacta porque nos sentimos representados. Empatizamos con el bombero que acaba muriendo en el hospital, con la científica que quiere aclarar las causas del accidente o con los mineros que se sacrifican por un bien mayor.

La escenografía es espectacular. Está rodada en una antigua central nuclear de Lituania y te mete totalmente en la historia. Según han publicado algunos supervivientes, la serie retrata fielmente la época en la que se produjo el accidente. Desde el opaco espíritu soviético, pasando por la frialdad de los pisos o un realista vestuario. Ha tenido, además, la capacidad de devolver a la opinión pública el debate sobre los peligros de centrales nucleares como la de Chernobyl.

ATENCIÓN: no es apta para aprensivos. Muestra de manera cruda las consecuencias de la radiación. En personas, sobre todo, pero también en animales y cultivos. Aunque todo está justificado con un fin realista. Desde los vómitos hasta el momento en el que el hormigón cae sobre los ataúdes en un entierro. Los personajes fuman. Mucho. Beben botellas y botellas de vodka. A ratos mostrado con montaje muy rápido. Otros con larguísimos planos secuencia. Nada sobra.

Casi la única crítica que ha recibido es que los personajes hablen en inglés. Pero se le perdona y más si los actores son tan buenos. Emily Watson totalmente creible como integrante del Instituto de energía nuclear de Bielorrusia. Stellan Skarsgard sobrio, como siempre. Y un menos conocido Jared Harris, la auténtica revelación, dando vida al científico Valeri Legasov.

No parece que la historia dé para una segunda temporada, pero esperemos que Craig Mazin siga trabajando en proyectos de este estilo. Por mi parte larga vida a las miniseries autoconclusivas.

EL HYPE CON JUEGO DE TRONOS

Hasta hace poco ni sabía lo que significaba hype, pero es la palabra que mejor define todo lo que está ocurriendo con el último capítulo de “Juego de Tronos”. Literalmente “hype” se traduce del inglés como exageración y es el diminutivo de hyperbole (hipérbole). En una traducción menos literal sería expectación o nerviosismo ante un acontecimiento determinado. Interés que ha sabido generar HBO por una serie que no empezó siendo de masas pero que ha conquistado a un público mayoritario. Han dosificado a la perfección número de temporadas, capítulos por tanda, cebos de rodaje, etc. Todo para generar ansia en el espectador ya que los fans deseaban saber qué iba pasando con sus personajes favoritos.

juego de tronos

Por otro lado HBO ha creado todo un circo en torno a esta ficción. Cuando Netflix cuelga los capítulos de las difetentes temporadas, en la mayoría de los casos los sube todos a la vez: el espectador devora las series pero los olvidan rápido porque llega otro título detrás. Con “Juego de Tronos” llevamos semanas en las que después de cada capítulo se generan debates en familia, en el trabajo y en redes sociales. Además la serie ha sabido mutar para explotar el lado más comercial, ese que demandan los nuevos fans que han ido enganchándose. Desde que la serie adelantó a los libros se ha vuelta más entretenida, aunque seguramente también más previsible. En mi opinión las mejores temporadas han sido las centrales. Aquellas que han mezclado equilibradamente intrigas de palacio y acción. Al principio era muy telenovelesca y el final esté siendo demasiado “Vengadores”. En el punto medio suele estar la virtud.

Se ha criticado también el acelerón de las tramas y la rápida transformación de algunos personajes. Personalmente creo que Daenerys o Jamie han tenido arcos interesantes y coherentes. Tyrion o Jon Nieve no tanto. Ahí han perdido una oportunidad importante. Y Cersei ha sido efecto gaseosa. Parecía la gran mala y ha muerto como los amantes de Teruel.

actores

De todas formas la serie será recordada durante años al nivel de “Perdidos” o incluso por encima. Hay varios spin off en marcha que intentarán exprimir la gallina de los huevos de oro pero veremos cuántos se concretan. Uno sobre “los primeros hombres” y después de ver el último capítulo creo que haràn otro “5 años después” ya que han dejado varias tramas abiertos.

KILLING EVE, SERIE REVELACIÓN

Se ha acabado la primera temporada de “Killing Eve” y sin Villanele nos hemos quedado huérfanos. Hay malos como el Negan de “Walking Dead” a los que no echas de menos porque generan cierto sentimiento de rechazo. Pero es que la protagonista de “Killing Eve” nos ha robado el corazón.

oksana

Jodie Comer, protagonista de “Killing Eve”

Aunque en el título de la serie figure Eve, la gran protagonista es para mi Villanele. Se trata de un personaje magnético desde el minuto 1. Casi sin querer empatizas con esa asesina a sueldo rusa llamada Oksana, cuyo apodo es Villanelle, que disfruta matando. Jodie Comer es británica pero clava el acento. Además no necesita casi ni hablar porque su gestualidad es sorprendente.

Eve por su parte, interpretada  por Sandra Oh, es la antagonista. Conocida por “Anatomia de Grey” borda aquí  el personaje de una funcionaria del servicio secreto británico. Cuando se ve en medio de una peligrosa operación- trampa saca a relucir una gran inteligencia, desaprovechada durante años en trabajos burocráticos. Ahí empieza la búsqueda de la asesina Oksana por varias ciudades europeas. Una caza del gato y el ratón en la que no se sabe muy bien cuál es el gato y cuál el ratón.

screenshot_20180614-112024-011515901841.jpeg

Jodie Comer y Sandra Oh

Lo fascinante de esta serie es la mezcla de géneros. Hay cine negro, comedia, surrealismo y drama. Tiene a la vez profunidad y superficialidad . Todo metido en una coctelera de donde sale un combinado con mucha clase. Sólo en un capítulo, el cuarto, se les va la mano y llevan a los actores a la sobreactuación. Pero enseguida la serie recupera el tono y se convierte en una delicia.

Los secundarios también rayan a gran altura: desde Fiona Shaw a la que vimos en “Harry Potter”, pasando por  intérpretes ingleses de “Cuatro bodas y un funeral” como David Haig,  Kim Bodnia, actor danés que se dio a conocer en “El puente” o Sean Delaney que hace del inocente Kenny.

killing eve1104217312..jpg

Fiona Shaw, Daniel Haig, Kim Bodnia y Sean Delaney

Lo bueno es que no tardaràn demasiado en llegar nuevas aventuras. Ha tenido muy buena acogida por parte del público y además HBO confió en esta ficción desde el principio. De hecho se dio el curioso caso de que renovó por una segunda temporada antes incluso de empezar a emitirse. Asi que… ¡larga vida a “Killing Eve“!

¿ES PORNO “EL CUENTO DE LA CRIADA?

En la segunda temporada de “El cuento de la criada” muchas voces apuntan a lo pornográfico de esta serie. Y no puedo estar menos de acuerdo. Creo que todas las escenas de la serie están justificadas. Incluso aquellas en las que la denigración es evidente. Se trata de un derechazo en la mandíbula a una sociedad actual todavía machista. Y es que, aunque evidentemente se han conquistado muchos derechos para las mujeres, todavía necesitamos ficciones como ésta que lleven situaciones al extremo y nos hagan reflexionar.

screenshot_20180530-131612-01241080970.jpeg

Es verdad que muchas veces dan ganas de mirar hacia otro lado con según qué planos e incluso tirar la toalla dejando de ver la serie. Podemos vernos incluso reflejados en algunas situaciones: silencios complices, cobardías o comentarios fuera de lugar.

Pero “El cuento de la criada” es mucho más. Se trata de una de las series más cuidadas, planificadas y pensadas de los últimos años. Me hace gracia cuando acusan a “The handmaids tale” de lentitud. ¡Pero cómo va a ser lenta una serie que en cada plano ofrece tanta información! Cada mirada tiene un por qué, cada encuadre transmite y desde el punto de vista de realización o fotografía es casi perfecta. Además se nota que los premios Emmy que se llevó en 2017 han hecho que tenga más presupuesto en la segunda temporada. Y eso se nota. Por ejemplo en las imágenes que recrean las colonias de Gilead hay miles de dolares invertidos. Y la ficción crecerá todavía más cuando empiecen a profundizar en los movimientos de la resistencia para acabar con esa dictadura religiosa. Creo que ahí habrá más acción al estilo de la serie V en las que los rebeldes lucharán por acabar con el poder establecido.

La estrella de “El cuento de la criada”

ELIZABETH MOSS

Y qué decir de Elizabeth Moss. Ya lo bordó como Peggy Olson en “Mad Men” y aquí es la indiscutible reina de la fiesta. En la primera temporada se comía con patatas a un “cartoniano” Joseph Fines. Todo orbita en torno al personaje de Defred. Desde el jardinero/ espía, a la señora Waterford, pasando por el resto de actrices secundarias. Todos estos personajes sólo adquieren sentido cuando interactúan con June. La trama avanza en función de su sufrimiento. Me recuerda en algunos momentos a Leftovers de la que ya hablé en este blog. En las dos hay sufrimiento gratuito, aseguran algunos. Yo no lo opino y es lo que he intentado argumentar en este post: esa angustia tiene su razón de ser. Remover conciencias por un lado y hacernos “disfrutar”, por otro, con una serie redonda en todos los aspectos.